La importancia de conocer a su perro
Dado los muchos años que tengo en esta actividad, he tenido la suerte, de poder observar la evolución que gradualmente se va operando, en el “arte de adiestrar”.
Cuando yo comencé, siendo muy joven en el año 1956, a entrenar a un perro, esta era una actividad muy mecánica.
No existía bibliografía especializada de habla hispana, solo recuerdo un pequeño pero querido libro de un autor alemán traducido al español, que contenía fotografías muy antiguas de principio del siglo XX.
A pesar de las muchas dificultades que se debían sortear, el trabajo en aquella época se realizaba con mucha eficiencia y con desbordante entusiasmo.
Aprendíamos a adiestrar, pero no a conocer el interior de nuestro perro, no existía bibliografía para ello.
Hay que reconocer que recién a mediados del siglo XX , los etólogos “llamados contemporáneos” lograron grandes avances , y profundizaron en sus investigaciones y conclusiones, sobre el comportamiento dentro del reino animal”.
Cuando me inicie, pude lograr material procedente del Ejercito K9 de los EEUU (Fort Virginia) que habían actuado con perros de guerra en la Segunda Guerra Mundial, sobre todo en el Pacífico y en la contienda contra Corea del Norte, cuando finalice la lectura del material escrito, llegue a la conclusión que trataba muy poco todo lo referente al estudio del “Comportamiento” todos los métodos eran muy mecánicos.
Han pasado muchos años de aquellas primeras experiencias, hoy los grandes descubrimientos nos asombran, el estudio del Comportamiento Animal se encara muy seriamente y los “problemas de conducta” se curan.
La Etología ha avanzado y se ha afianzado en los principales países europeos y en los Estados Unidos.
Desgraciadamente en los países latinoamericanos, los avances son muy lentos y en general lo debemos intentar con gran esfuerzo los autodidactas.
Adiestrar, sin conocer el interior de nuestro perro, o sea sus aptitudes, defectos, y posibilidades, es similar metafóricamente “ a la marcha de un ciego sin su bastón blanco para guiarse”
El ideal es observar a un perro desde cachorro, detectando las señales detonantes, que él permanentemente emite y que no escapan a la atención de un observador avezado.
Otro detalle importante es el estudio de sus líneas de sangre ya que esto es primordial, para evitar errores, que nos acarrearán negativas consecuencias en el futuro.
Educar desde pequeños y adiestrar en la edad conveniente, no debe ser solo para unos pocos, sino debe extenderse para todos
Por lo expresado anteriormente, llegamos a la conclusión, que el estudio del “Comportamiento” en cada animal”, debe ser obligatorio para todo adiestrador.
Cuando lo dicho anteriormente se ponga en práctica, nos asombraremos del “gran salto que daremos”, dado que podremos descubrir el interior de nuestro perro y por lo tanto conocer su real potencial, pudiéndolo aprovechar en toda su magnitud
Un estudioso de la vida decía “la experiencia llega tarde y cuesta cara” evitemos que esto nos pase.
< volver a artículos | arriba
|